La pregunta que más me hacen cuando alguien me llama para reformar la cocina es siempre la misma: «José, ¿esto cuánto me va a costar?». Y es normal. Lo que pasa es que responder con una cifra a secas, sin ver la cocina ni saber qué quieres, sería engañarte. Dos cocinas del mismo tamaño pueden costar la mitad la una que la otra según lo que metas dentro.
Por José Alberto Hidalgo, gerente de Reformas Hidalvento y experto reformista en Valencia con 12 años de experiencia.
Así que voy a hacer lo que hago cuando visito una casa: hablarte claro. Te cuento la horquilla de precios que se maneja hoy en Valencia, en qué partidas se te va de verdad el dinero y qué decisiones hacen que el presupuesto suba o baje. Con eso, cuando pidas presupuesto sabrás leerlo y no te la cuelan.
Cuánto cuesta reformar una cocina en Valencia en 2026
Te voy a dar mis números, no los de los comparadores.
Si buscas por internet verás horquillas que arrancan en 3.500 € y medias que rondan los 8.500 € (ReforMatch 2026). Esa cifra existe, pero mete en el mismo saco cambios de puertas y cocinas pequeñas con mobiliario de gama básica y encimera laminada. No es la cocina que me suele pedir la gente cuando me llama.
Te lo cuento con las dos partidas que de verdad marcan el presupuesto, y con los precios con los que trabajo yo:
- Mobiliario decente y bueno: entre 7.000 y 8.000 €, dependiendo de las medidas de tu cocina.
- Bancada con su frontal: entre 6.000 y 7.000 € más, según el material, el estilo, el grosor y el acabado que elijas.
Solo con esas dos partidas ya estás entre 13.000 y 15.000 €. Y ahí todavía no hemos contado la demolición, las instalaciones, la mano de obra ni los electrodomésticos.
Por eso, cuando alguien me enseña un presupuesto de 8.000 € por una cocina completa, lo primero que miro es qué mobiliario y qué encimera lleva dentro. Casi siempre la diferencia está justo ahí.
Y dentro de esos números todavía hay mucho recorrido. Una cocina pequeña, en la que cambias muebles y electrodomésticos pero respetas la posición del fregadero y la vitro, se queda en la parte baja. Una cocina grande, con distribución nueva, encimera de piedra y electrodomésticos de gama alta, se te va arriba sin despeinarse. El tamaño manda, pero las calidades y sobre todo el «voy a mover la fontanería» pesan igual o más.
En qué se va de verdad el presupuesto
Aquí está el meollo, y es lo que casi nadie te explica antes de firmar. En una reforma de cocina, la mayor parte del dinero se concentra en tres cosas: los muebles, la encimera y los electrodomésticos. Esas tres partidas suelen llevarse el trozo grande de la tarta. La otra mitad, más o menos, es la mano de obra y las instalaciones que no se ven pero sin las cuales la cocina no funciona.
Te lo pongo en una tabla para que lo veas de un vistazo. Los pesos son orientativos, cada cocina es un mundo.
| Partida | Qué incluye | Peso orientativo en el presupuesto |
|---|---|---|
| Muebles de cocina | Módulos altos y bajos, herrajes, cajones, columnas | Alto |
| Encimera | Laminada, compacta, porcelánica o cuarzo (de menos a más precio) | Medio-alto |
| Electrodomésticos | Placa, horno, campana, frigorífico, lavavajillas | Alto |
| Mano de obra e instalaciones | Fontanería, electricidad, alicatado y solado, montaje | Alto (repartido) |
| Demolición y retirada | Quitar la cocina vieja y llevar escombro a vertedero | Bajo |
| Campana y ventilación | Extracción, conducto de salida | Bajo-medio |
| Iluminación y pintura | Puntos de luz, luz bajo mueble, pintar la estancia | Bajo |
Fíjate en una cosa. La demolición o la pintura, que son las que la gente teme, casi nunca son el problema del presupuesto. El dinero está arriba, en muebles y encimera. Por eso, cuando quieras ajustar precio, es ahí donde tienes margen de verdad, no en pelear el porte del escombro.
Las instalaciones que no ves pero pagas
Una cocina lleva más instalación de la que imaginas. La fontanería son las tomas de agua y los desagües del fregadero y el lavavajillas. Y la electricidad es una partida importante de verdad: una cocina moderna necesita varios circuitos y un montón de tomas, porque hoy enchufas la placa de inducción, el horno, el microondas, la cafetera y media docena de aparatos más. Si el cuadro eléctrico de tu piso se quedó anticuado, aquí toca ponerlo al día.
Este es un trabajo de electricista que conviene hacer bien. Es lo que va a quedar dentro de la pared quince o veinte años. Ahorrar aquí con un apaño barato es de las peores decisiones que puedes tomar, porque el día que salte el diferencial cada vez que enciendes el horno te vas a acordar de la reforma.
Luego está el alicatado y el solado. Si cambias los azulejos y el suelo, sumas material y mano de obra. Hay quien conserva el solado si está en buen estado y solo renueva el frente, y eso rebaja la factura. Son decisiones que tomamos juntos cuando veo la cocina.
La decisión que más encarece: mover la distribución
Si hay una cosa que dispara el presupuesto es cambiar dónde están las cosas. Mientras el fregadero, la placa y los desagües se quedan donde estaban, la instalación es más sencilla y barata. En cuanto decides mover el fregadero a la otra pared, hay que llevar el agua y, sobre todo, el desagüe hasta allí, y el desagüe necesita su pendiente. Eso es obra.
El caso típico es la isla o la península. Quedan muy bien y son cómodas para cocinar, no te lo voy a negar. Pero si quieres fregadero o placa en la isla, obligas a llevar fontanería o electricidad hasta el centro de la cocina, muchas veces por el suelo. Eso encarece. Antes de enamorarte de una isla en una foto, déjame ver por dónde pasan las bajantes de tu edificio. A veces se puede y a veces no compensa.
La encimera: donde más fácil se dispara o se ajusta
La encimera es de las partidas donde tú decides cuánto gastas, y no es una partida menor: la bancada con su frontal se va entre 6.000 y 7.000 € según lo que elijas. De menos a más precio, tienes la laminada, la compacta, la porcelánica y el cuarzo. Una laminada bien elegida cumple de sobra en muchas cocinas y cuesta bastante menos que una piedra. Una porcelánica o un cuarzo aguantan mejor el calor y los cortes y tienen otro aspecto, pero se notan en el presupuesto.
Mi consejo de obra: piensa en cómo cocinas. Si haces vida en la cocina y apoyas la sartén caliente sin pensar, invierte en un material que aguante. Si la usas poco, no hace falta que te gastes en la encimera lo que costaría otro electrodoméstico. Lo mismo con los muebles: unos herrajes buenos, con cierre suave y cajones que aguanten peso, se notan cada día, más que un frente carísimo.
El IVA de tu reforma de cocina
Un detalle que mucha gente no tiene claro. En una vivienda de más de dos años, la reforma suele llevar un IVA del 10% en lugar del 21%, siempre que quien ejecuta la obra no aporte materiales por más del 40% de la base imponible (artículo 91 de la Ley 37/1992 del IVA). En una reforma de cocina normal, donde ponemos mano de obra e instalación, esto suele cumplirse. Es una parte del presupuesto que conviene que te expliquen bien, porque no es un capricho del que factura, es la norma.
Cómo bajar el presupuesto sin arrepentirte
Si el número se te va de las manos, hay formas sensatas de ajustar. Respeta la distribución actual todo lo que puedas. Conserva lo que esté en buen estado, como el solado. Elige una encimera acorde al uso real que le das. Y prioriza el gasto en lo que se usa y no se cambia fácil: la instalación eléctrica, los herrajes de los muebles, un buen fregadero.
Donde no te recomiendo recortar es en las instalaciones ocultas. Rehacer una fontanería mal hecha o una instalación eléctrica justa significa volver a abrir la cocina que acabas de estrenar. Ahí, lo barato sale carísimo.
Si quieres ver cómo trabajamos, tienes ejemplos reales en nuestros proyectos, como una reforma de cocina en el barrio de Jesús y la cocina de una reforma integral en Ruzafa. Y si prefieres que le eche un ojo a la tuya, escríbeme por contacto y te preparo un presupuesto de reforma de cocina cerrado y sin sorpresas. Si además vas a tocar más estancias, mira las reformas integrales, que a veces salen más a cuenta que ir por partes.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta reformar una cocina pequeña en Valencia?
Menos que una grande, porque el mobiliario y la bancada se pagan por metros y en una cocina pequeña hay menos. Pero baja menos de lo que la gente espera: las instalaciones, la mano de obra y los electrodomésticos cuestan prácticamente lo mismo en 6 m² que en 12 m². Lo que de verdad dispara el precio no es el tamaño, sino cambiar la distribución y el material que elijas para la bancada. Dime los metros y qué acabados tienes en la cabeza y te paso un número cerrado.
¿Por qué la encimera y los muebles son lo más caro?
Porque son la mayor parte del material que ves y tocas cada día. Los muebles llevan estructura, herrajes y cajones, y la encimera de piedra tiene un coste de material y colocación importante. Junto con los electrodomésticos, esas tres partidas concentran el grueso del gasto. La otra mitad se reparte entre mano de obra e instalaciones.
¿Poner una isla encarece mucho la reforma?
Puede encarecerla bastante si quieres fregadero o placa en la isla, porque obliga a llevar fontanería o electricidad hasta el centro de la cocina, normalmente por el suelo, y el desagüe necesita pendiente. Una isla solo de apoyo, sin agua ni fuego, encarece mucho menos. Conviene revisar por dónde pasan las bajantes de tu edificio antes de decidir.
¿Qué IVA se aplica a la reforma de una cocina?
En una vivienda de más de dos años se suele aplicar el 10% en lugar del 21%, siempre que quien ejecuta la obra no aporte materiales por más del 40% de la base imponible, según el artículo 91 de la Ley 37/1992 del IVA. En una reforma de cocina habitual, con mano de obra e instalación, esta condición suele cumplirse.
Sobre el autor
José Alberto Hidalgo es el gerente de Reformas Hidalvento, empresa de reformas en Valencia con 12 años de experiencia. Especialista en reformas integrales, baños y cocinas, dirige personalmente cada proyecto.


