He visto a mucha gente ilusionada firmar el alquiler de un local, encargar la reforma y ponerse a tirar tabiques el lunes siguiente. Y he visto a alguno de ellos, semanas después, con la obra a medias y la cara larga, descubrir que el Ayuntamiento no le va a dar la licencia para lo que quería montar. Ese es el error que más caro sale en una reforma de local comercial en Valencia: empezar la obra sin tener claro si el uso está permitido y qué licencia de actividad necesitas.
Por José Alberto Hidalgo, gerente de Reformas Hidalvento y experto reformista en Valencia con 12 años de experiencia.
Te cuento cómo lo hacemos nosotros y en qué orden, para que el papeleo no te pille con la obra empezada.
Antes de invertir un euro: el certificado de compatibilidad urbanística
El primer paso, antes incluso de pedir presupuesto de obra, es pedir el certificado de compatibilidad urbanística. Es un documento que confirma si la actividad que quieres montar está permitida en ese local concreto según el planeamiento urbanístico. Suena a trámite menor y no lo es. Si el uso que buscas no encaja con lo que el planeamiento admite en ese sitio, no hay licencia posible, y da igual lo bonita que quede la reforma.
Me ha pasado ver locales preciosos, bien situados, que no servían para lo que el cliente tenía en la cabeza. Un bajo pensado para comercio donde alguien quería abrir un taller, por ejemplo. Pedir ese certificado cuesta poco y te ahorra el disgusto grande. Si el uso no cuadra, mejor saberlo antes de haber pagado la fianza y el primer mes.
Qué licencia de actividad necesitas según lo que vayas a montar
En la Comunitat Valenciana las licencias de actividad se regulan por la Ley 6/2014 de Prevención, Calidad y Control Ambiental de Actividades. La ley ordena las actividades en cuatro regímenes según el impacto ambiental que generan. Cuanto mayor es ese impacto, más control pide la Administración antes de dejarte abrir.
La diferencia práctica es enorme. Con una oficina o una pequeña tienda casi siempre puedes abrir el mismo día que presentas la documentación. Con una actividad de más incidencia tienes que esperar a que el Ayuntamiento resuelva, y esa espera puede alargar la apertura varias semanas. Por eso conviene saber en cuál de los cuatro cajones cae tu negocio antes de planificar nada.
| Régimen | Tipo de actividad | Cuándo puedes abrir |
|---|---|---|
| Comunicación de actividad inocua | Sin impacto ambiental relevante: pequeño comercio, oficinas, academias | Al presentar la comunicación |
| Declaración responsable ambiental | Escasa incidencia ambiental: pequeños talleres, almacenes | Al presentar la declaración |
| Licencia ambiental | Incidencia moderada, actividades del Anexo II de la ley | Tras la resolución del Ayuntamiento |
| Autorización ambiental integrada | Gran incidencia, actividades del Anexo I | Tras la autorización autonómica |
La mayoría de los negocios que reformamos entran en los dos primeros regímenes. Una peluquería, una tienda de ropa, un despacho, una academia de idiomas. En esos casos, con la comunicación o la declaración responsable presentada, puedes empezar a trabajar. Los otros dos regímenes son para actividades más pesadas y ahí el calendario cambia bastante.
Si abres un bar o un restaurante, hay una capa más
Los locales de pública concurrencia van aparte. Bares, restaurantes, cafeterías, salas de ocio. Además de la licencia de actividad, se les aplica la Ley 14/2010 de Espectáculos Públicos, Actividades Recreativas y Establecimientos Públicos, con sus propias exigencias de seguridad y de aforo.
Esto se nota en la obra. Salidas de emergencia, ventilación, insonorización, aseos adaptados, sistemas contra incendios dimensionados para el aforo que declares. No es lo mismo reformar una oficina de 60 metros que un local donde van a entrar cincuenta personas a cenar. Si tu proyecto va por aquí, avísalo desde el minuto uno, porque condiciona la distribución y el presupuesto de arriba abajo.
La obra: cuándo es obra menor y cuándo obra mayor
La licencia de actividad va por un lado y la obra va por otro. Según su alcance, las obras se tramitan de dos maneras. Si es obra menor, por declaración responsable de obra. Si tocas estructura, fachada o el volumen del edificio, entonces es obra mayor y necesitas licencia de obra. Todo esto se gestiona en la sede electrónica del Ayuntamiento de Valencia.
La regla fácil de recordar: si mueves tabiques, cambias instalaciones y renuevas acabados, sueles estar en obra menor. Si tumbas un muro de carga, abres un hueco nuevo en fachada o cambias la estructura, pasas a obra mayor y el trámite es más largo. En una reforma integral de local conviene tener esto claro antes de empezar, porque marca los plazos.
Impuestos y tasas: el ICIO y la tasa de tramitación
Aquí hay dos números que casi nadie te cuenta al principio. El primero es el ICIO, el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras. Se calcula sobre el presupuesto de ejecución material de la obra. En Valencia el Ayuntamiento elevó el tipo al 4% en los últimos ejercicios, aunque te recomiendo confirmar el tipo vigente cuando tramites, porque se fija por ordenanza y puede cambiar de un año a otro.
El segundo es la tasa por la tramitación urbanística, que tiene una cuota mínima en torno a los 140 €. No es una cifra que hunda un presupuesto, pero conviene tenerla apuntada para que no te aparezca por sorpresa. Cuando yo hago un presupuesto, estos conceptos van reflejados desde el principio, porque forman parte del coste real de abrir.
El proyecto técnico y el certificado final de obra
La mayoría de las aperturas necesitan un proyecto firmado por un técnico competente, arquitecto o ingeniero. Ese proyecto justifica que el local cumple el Código Técnico de la Edificación, con especial atención a la protección contra incendios (DB-SI) y la accesibilidad (DB-SUA), además de las instalaciones de electricidad, fontanería y climatización.
La parte de instalaciones no es un detalle. Un local mal dimensionado de cuadro eléctrico te da problemas el primer día que enchufas todo a la vez, así que la coordinación con un buen electricista en Valencia desde el proyecto ahorra sustos. Cuando la obra termina, el técnico emite el certificado final de obra, que es el documento que acredita que se ha ejecutado según el proyecto. Sin ese papel, cerrar la actividad legalmente se complica.
Un consejo que doy siempre: empieza el papeleo antes que la obra
Si tu negocio necesita licencia ambiental, la resolución del Ayuntamiento puede tardar, y esa espera se come el calendario de apertura. Lo he visto muchas veces. La obra estaba lista y el local llevaba semanas parado esperando el papel que faltaba, con el alquiler corriendo.
Mi recomendación honesta es arrancar el papeleo antes o en paralelo a la obra, no después. Pedir el certificado de compatibilidad, encargar el proyecto y presentar la documentación de actividad mientras se prepara la ejecución. Así, cuando terminas de pintar, no te toca esperar. Puedes abrir. En Hidalvento acompañamos ese proceso y coordinamos con el técnico para que las dos vías avancen juntas. Puedes ver algunos de nuestros proyectos o escribirnos por la página de contacto si quieres que le echemos un ojo a tu local.
Preguntas frecuentes
¿Puedo empezar la reforma antes de tener la licencia de actividad?
La obra y la actividad se tramitan por vías distintas, pero es un error empezar a reformar sin saber si tu actividad está permitida en ese local. Antes de nada, pide el certificado de compatibilidad urbanística. Si el uso no encaja con el planeamiento, no habrá licencia de actividad posible y habrás gastado dinero en una obra que no podrás usar.
¿Qué licencia necesito para una oficina o una tienda pequeña?
Las oficinas, el pequeño comercio y las academias entran en el régimen de comunicación de actividad inocua, porque no tienen impacto ambiental relevante. En estos casos, al presentar la comunicación puedes abrir. Los pequeños talleres y almacenes suelen ir por declaración responsable ambiental, con el mismo efecto de poder abrir al presentarla.
¿Cuánto cuestan los impuestos de la obra en Valencia?
El ICIO se calcula sobre el presupuesto de ejecución material de la obra, y en Valencia el tipo se elevó al 4% en los últimos ejercicios. Conviene confirmar el tipo vigente al tramitar, porque se fija por ordenanza y puede cambiar. Además hay una tasa por la tramitación urbanística, con una cuota mínima en torno a 140 €.
¿Necesito un proyecto de arquitecto para abrir mi local?
La mayoría de las aperturas necesitan un proyecto firmado por un técnico competente, arquitecto o ingeniero, que justifique el cumplimiento del Código Técnico de la Edificación, sobre todo en protección contra incendios y accesibilidad, además de las instalaciones. Al terminar la obra, ese técnico emite el certificado final de obra que acredita que se ha ejecutado según el proyecto.
Si quieres ver cómo queda un local llevado de principio a fin, tienes documentada la reforma de un local comercial en Massanassa que convertimos en una clínica de pedagogía, con tabiquería acústica, baño adaptado y aire por conductos. Y si lo que buscas es el servicio completo, lo tienes en reformas de locales comerciales y oficinas.
Sobre el autor
José Alberto Hidalgo es el gerente de Reformas Hidalvento, empresa de reformas en Valencia con 12 años de experiencia. Especialista en reformas integrales, baños y cocinas, dirige personalmente cada proyecto. También está en LinkedIn.


